La Mesa Sectorial de Sanidade sometió a votación un conjunto de criterios objetivos que, a partir de ahora, determinarán cuándo se crea una nueva plaza estructural en las distintas categorías profesionales de los centros de salud gallegos. La medida busca poner fin a la discrecionalidad con la que hasta ahora se decidían los refuerzos de personal en atención primaria, sustituyéndola por ratios de actividad asistencial y de población de referencia que deberán cumplirse de forma simultánea para justificar cada nueva contratación estructural. La propuesta contó con el respaldo de CSIF, uno de los sindicatos presentes en la mesa de negociación.
Para la categoría de medicina familiar y comunitaria, se creará una plaza estructural cuando un centro de salud registre, sobre una agenda de 30 actos, una media diaria superior a 36 consultas por profesional y, además, una ratio superior a 1.200 tarjetas sanitarias por cupo; ambos criterios deberán cumplirse a la vez. En pediatría de atención primaria, el umbral se fija en más de 30 consultas diarias por profesional sobre una agenda de 25 actos, con una ratio superior a 1.000 tarjetas. Los centros que registren una presión asistencial elevada sin llegar a cumplir estos parámetros podrán optar, de forma excepcional, a un refuerzo coyuntural en función de los recursos disponibles. En enfermería, la creación de cada nueva plaza de medicina de familia o pediatría llevará aparejada automáticamente una de enfermería, en aplicación de una ratio 1:1 entre ambas categorías.
El acuerdo también fija objetivos para categorías menos numerosas pero igualmente sensibles para el funcionamiento de los centros de salud: una unidad de farmacia por cada 18.000 habitantes, con el objetivo de contar con un farmacéutico en cada servicio de atención primaria para 2030; un odontólogo por cada 22.500 tarjetas sanitarias, con una ratio 1:1 respecto a los técnicos en higiene bucodental; una matrona por cada 5.500 mujeres mayores de 14 años, también con horizonte en 2030; un fisioterapeuta por cada 11.500 habitantes, con un técnico en cuidados auxiliares de enfermería por cada unidad de fisioterapia; un dietista-nutricionista por cada 50.000 habitantes; un puesto de trabajo social en cada servicio con más de 7.500 tarjetas sanitarias; y un puesto de personal de servicios generales por cada seis agendas.
El documento prevé que la propia Consellería y los representantes de los trabajadores revisen la idoneidad de todos estos criterios en 2028, y contempla la creación de una Comisión de Seguimiento del nuevo marco de planificación de recursos humanos en atención primaria, cuya primera reunión está prevista para los próximos días. La medida se enmarca en un contexto de presión asistencial creciente sobre los centros de salud gallegos, con quejas recurrentes en los últimos meses sobre la sobrecarga de agendas y las dificultades para cubrir determinadas plazas en el medio rural, y llega apenas un día después de que el propio departamento sanitario planteara un nuevo modelo retributivo para la atención primaria que pondera especialmente la atención a los pacientes más pequeños y a los mayores de 81 años.
Con esta decisión, Sanidade defiende que persigue un doble objetivo: reducir la carga administrativa que soportan los profesionales sanitarios y optimizar el funcionamiento de los servicios de atención primaria mediante una planificación de plantillas basada en datos objetivos de actividad y población, en lugar de criterios discrecionales caso por caso.