La campaña de vacunación que el Servizo Galego de Saúde puso en marcha el pasado 16 de junio en las residencias de mayores de Galicia ha permitido proteger este verano a más de 7.000 personas frente al herpes zóster y el neumococo, según los datos trasladados esta semana por el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, en el Pleno del Parlamento gallego. La iniciativa se caracteriza por llevar al personal sanitario directamente a los centros residenciales, de forma que los usuarios no tienen que desplazarse para recibir la inmunización, un factor especialmente relevante para una población con frecuencia dependiente o con movilidad reducida.
El ritmo de la campaña permite dimensionar su alcance: a mediados de julio, apenas un mes después de su inicio, ya se habían administrado cerca de 6.700 dosis en 228 centros residenciales de toda Galicia. El dato actualizado, que supera ya las 7.000 personas protegidas, confirma que el despliegue ha seguido avanzando durante los meses de verano hasta cubrir prácticamente la totalidad de la red de residencias gallegas, tanto públicas como privadas y concertadas.
Se trata, además, de la primera vez que Galicia incorpora de forma sistemática la vacuna frente al herpes zóster en este colectivo, al tiempo que refuerza la pauta ya existente contra el neumococo. Ambas enfermedades tienen una incidencia notablemente más alta y un curso potencialmente más grave entre las personas mayores y con patologías crónicas, precisamente el perfil predominante en los centros residenciales, lo que explica que la Consellería haya priorizado este colectivo antes que otros grupos de población.
Gómez Caamaño avanzó además que en las próximas semanas los residentes volverán a ser los primeros en recibir las vacunas frente a la covid-19 y la gripe estacional, con un refuerzo específico para los mayores de 65 años, siguiendo el mismo modelo de vacunación itinerante empleado este verano. La estrategia busca anticiparse a la temporada de mayor circulación de virus respiratorios, que históricamente golpea con más intensidad a la población institucionalizada.
El seguimiento de esta campaña se enmarca en la estrategia más amplia de salud pública de la Xunta para reforzar la protección vacunal en entornos de alta vulnerabilidad, después de que en los últimos años distintos brotes en residencias hayan puesto de manifiesto la necesidad de actuar de forma preventiva y coordinada con los centros y su personal sanitario.