La Consellería de Vivenda e Planificación de Infraestruturas, a través de la Axencia Galega de Infraestruturas, ha recibido siete ofertas de empresas para ejecutar las obras de la fase 2.1 del Novo Complexo Hospitalario Universitario da Coruña (Novo CHUAC), que comprende la excavación, el movimiento de tierras y la valorización de materiales necesarios para preparar el terreno sobre el que se levantará la futura ampliación hospitalaria. La actuación está licitada por cerca de 52,2 millones de euros y la Xunta tiene como objetivo adjudicar el contrato a finales de este mismo año, para seguir avanzando en una de las mayores actuaciones sanitarias y de infraestructura pública en marcha en Galicia.
El contrato incluye trabajos de calado: la demolición de 17 viviendas unifamiliares situadas en el entorno de Curramontes, junto con sus construcciones auxiliares -garajes, almacenes y otros usos complementarios-, así como el derribo de los cierres de las parcelas, de tramos de las calles Curramontes y Castaño de Eirís, y de dos aparcamientos provisionales existentes dentro del ámbito de actuación. También se contempla la retirada de las redes de servicios que queden fuera de funcionamiento antes del inicio de las obras, de forma que el espacio destinado a la futura ampliación del complejo quede completamente liberado. En volumen, la actuación supondrá excavar una superficie equivalente a siete estadios como el de Riazor.
Esta fase 2.1 se divide a su vez en dos partes, un fraccionamiento con el que la Xunta busca ajustar el ritmo de la obra a las necesidades asistenciales y presupuestarias del momento de la licitación, evitando sobrecostes que puedan comprometer los plazos de ejecución futuros. Concluidas estas actuaciones previas, quedarán pendientes para una fase posterior únicamente los trabajos correspondientes a la actual central de energías del hospital y a la vía de circunvalación que rodea el complejo existente.
El Novo CHUAC es, con una inversión total en torno a los 430 millones de euros, una de las mayores obras de infraestructura sanitaria de Galicia, concebida para blindar la asistencia del área sanitaria de A Coruña y Cee -más de 550.000 personas- en las próximas décadas. El proyecto fue declarado de interés autonómico para agilizar su tramitación administrativa y ya ha dejado atrás hitos previos, como la fase 0 de las obras, la apertura de nuevos accesos al hospital o la demolición del antiguo Hotel de Doentes, pasos que han ido despejando el terreno necesario para la gran ampliación que se prepara ahora.
Con la adjudicación de esta nueva fase prevista para el cierre de 2026, el proyecto entra en una etapa especialmente visible para los vecinos del entorno de Curramontes y para el conjunto del área sanitaria coruñesa, que verán cómo el solar del futuro hospital empieza a tomar forma antes del inicio de las obras de edificación propiamente dichas.