Con motivo de la festividad de Todos los Santos, que se celebra el 1 de noviembre, la Consellería de Sanidade ha difundido una serie de recomendaciones específicas para evitar los criaderos de mosquito tigre en los cementerios gallegos, señalados como uno de los principales lugares de cría de este insecto por la elevada concentración de macetas, elementos florales y otros recipientes propicios para la acumulación de agua.
La recomendación principal pasa por agujerear los recipientes y contenedores de flores para permitir su drenaje, considerada la solución más eficaz y definitiva. Cuando no sea posible perforar el recipiente, Sanidade propone mantener el líquido en los vasos evitando que llegue a formarse la lámina de agua que necesitan los mosquitos para reproducirse, para lo que sugiere añadir esponjas, fibras absorbentes, geles hidropónicos o cualquier otro material inerte no flotante; también se puede colocar arena en los platos situados bajo las macetas y regarla para aportar humedad a las plantas sin dejar agua estancada, u optar directamente por el uso de flores artificiales. A estas medidas se suma la recomendación de vaciar y voltear periódicamente floreros, macetas, platos y demás recipientes que puedan acumular agua y que no se estén utilizando.
El mosquito tigre (Aedes albopictus) es una especie originaria de Asia que se detectó por primera vez en Galicia en 2023. Desde entonces, su presencia se ha confirmado en numerosos ayuntamientos de la provincia de Pontevedra, si bien hasta el momento no se ha identificado ningún caso autóctono de enfermedades transmitidas por este vector en la comunidad. El insecto puede actuar como transmisor de virus como el dengue, el chikungunya o el Zika cuando pica a una persona previamente infectada durante un viaje y, posteriormente, a otras personas en su entorno.
El riesgo que plantea esta especie no es exclusivo de Galicia. El Ministerio de Sanidad notificó hasta el 19 de julio de este año 124 casos importados de dengue y 108 de chikungunya en el conjunto de España, 29 menos y 71 más, respectivamente, que en el mismo periodo del año anterior; más de la mitad de los casos de chikungunya procedían de personas que habían viajado a Bolivia. Pese a que no se han registrado casos autóctonos de ninguna de las dos enfermedades en España durante este año, el propio Ministerio ha advertido de que la presencia del mosquito tigre en gran parte del litoral mediterráneo y otros puntos del país mantiene abierta la posibilidad de que el virus se transmita de forma local a partir de viajeros infectados, en línea con la alerta lanzada por la Organización Mundial de la Salud sobre el aumento de casos de dengue y chikungunya en América y Asia y el riesgo de expansión hacia nuevas áreas geográficas.
Sanidade insiste en que evitar la proliferación del mosquito tigre depende en gran medida de la colaboración ciudadana, especialmente en los municipios donde ya se ha detectado su presencia, a través de pequeños gestos cotidianos destinados a eliminar los focos de agua estancada que constituyen sus principales criaderos.