El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, avanzó en el Parlamento de Galicia que el centro de salud de Afanáns, en el ayuntamiento pontevedrés de Poio, es uno de los catorce centros seleccionados para testar el nuevo modelo de organización de agendas previsto en el Plan de reforma de la atención primaria y comunitaria de Galicia 2026-2030, aprobado por el Consello da Xunta el pasado lunes y dotado con 320 millones de euros. La prueba piloto, que establece un límite de 30 consultas diarias para medicina de familia y de 25 para pediatría, comenzará a aplicarse la próxima semana.
En respuesta a una pregunta parlamentaria, el conselleiro reafirmó además el compromiso de la Xunta con la construcción de un nuevo centro de salud para Poio, aunque explicó que su ejecución está condicionada a que el Ayuntamiento disponga de una parcela que reúna todas las garantías urbanísticas, técnicas, de servicios y de accesibilidad necesarias para albergar el futuro centro. Según indicó, la parcela elegida por la anterior corporación municipal no cumple los requisitos urbanísticos y de accesibilidad que harían viable el proyecto, ya que fue adquirida sin disponer de los servicios ni los accesos necesarios, lo que obliga ahora al actual gobierno local a buscar una solución alternativa.
Según el Plan de infraestructuras sanitarias de atención primaria de la Xunta, el futuro centro de salud de Poio contará con una superficie superior a los 2.289 metros cuadrados, lo que permitirá incrementar el número de consultas respecto del actual centro de Afanáns y ampliar su cartera de servicios con la incorporación de fisioterapia y salud bucodental.
La vecindad de Poio será así una de las primeras en beneficiarse de las medidas contempladas en el nuevo Plan de reforma de la atención primaria, que entre otras novedades contempla la creación de más de 640 plazas en 16 categorías profesionales a nivel autonómico, el establecimiento de los límites diarios de consultas ya mencionados, la reducción de la burocracia, la incorporación de nuevos perfiles profesionales a los centros de salud y la modificación del modelo retributivo, que tendrá en cuenta factores como la edad de los pacientes y la dispersión poblacional, y no solo el número de tarjetas sanitarias asignadas.