La Comisión de Recursos Humanos del Sistema Nacional de Salud ha acordado iniciar la tramitación de una nueva especialidad de Enfermería, la de Críticos, Urgencias y Emergencias, que se sumaría a las seis ramas que forman actualmente el itinerario de Enfermero Interno Residente (EIR): Familiar y Comunitaria, Obstétrico-Ginecológica (Matrona), Salud Mental, del Trabajo, Pediátrica y Geriátrica. La decisión, al tratarse de una especialidad estatal integrada en el sistema EIR, afectaría también al personal de enfermería del Sergas una vez esté operativa.
La propuesta fue presentada conjuntamente por las sociedades científicas de Enfermería Intensiva y Unidades Coronarias (Seeiuc) y de Enfermería de Urgencias y Emergencias (Seeue), que previamente habían consultado a sus respectivas bases sobre la posibilidad de unificar ambos ámbitos en un único itinerario formativo. Según explican las propias sociedades, las competencias de uno y otro perfil coinciden en más de un 80%, aunque una vez aprobada la especialidad cada perfil seguiría un recorrido formativo distinto dentro de ella.
La formación se desarrollaría durante dos años por el sistema de residencia, con rotaciones tuteladas por los servicios de Urgencias hospitalarias, las Unidades de Cuidados Intensivos, las unidades móviles de emergencias y los centros de coordinación sanitaria. Entre las competencias que recogería la nueva especialidad figuran la clasificación de pacientes por prioridad (triaje), la valoración clínica y detección de signos de compromiso vital, el soporte vital y la ventilación asistida, la coordinación de traslados sanitarios y la respuesta ante incidentes con múltiples víctimas o catástrofes.
La creación de la especialidad llega después de un largo debate dentro de la propia profesión sobre su alcance. La vertiente enfermera de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes) venía defendiendo que Urgencias y Cuidados Críticos deberían constituir disciplinas separadas, y calificó de «retroceder» la fórmula de unificarlas en una sola especialidad. Por su parte, el Consejo General de Enfermería ha valorado la creación de nuevas especialidades como garantía de calidad y seguridad para los pacientes, aunque ha pedido que no se creen sin justificación suficiente y que se garantice su desarrollo y reconocimiento efectivo en todas las comunidades autónomas.
La nueva especialidad enfermera tiene como precedente la de Medicina de Urgencias y Emergencias, aprobada en 2024 para los médicos tras años de reivindicación, entre ellas la del propio Parlamento de Galicia, que en 2021 pidió por unanimidad su tramitación preferente. Esa especialidad médica debutó este año en la convocatoria MIR con 82 plazas, una cifra que se elevará a 279 en la próxima edición.
El acuerdo de la Comisión de Recursos Humanos llega con las Cortes Generales disueltas desde el 5 de octubre y el Gobierno en funciones a la espera de las elecciones generales del 29 de noviembre. Crear una especialidad sanitaria no requiere tramitación parlamentaria, ya que se aprueba por Real Decreto del Consejo de Ministros, por lo que el paso dado ahora —abrir el expediente técnico— resulta compatible con las limitaciones de un Gobierno en funciones. La aprobación definitiva, en cambio, es ya una decisión de mayor calado que previsiblemente quedará a la espera de que se forme nuevo Gobierno tras los comicios.
Por el momento no se ha fijado un calendario para la nueva especialidad de Enfermería ni se han concretado los trámites que restan hasta su aprobación definitiva, como su paso por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud o su publicación en el BOE. Tampoco se ha producido todavía una valoración pública por parte de la Xunta, el Sergas o las organizaciones sindicales gallegas.