El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, subrayó en el Pleno del Parlamento de Galicia que el presupuesto de su departamento superará por primera vez los 6.000 millones de euros en 2027, en concreto 6.031,2 millones, lo que supone un incremento del 6,35% respecto al ejercicio anterior. El conselleiro situó la reducción de las listas de espera como la prioridad absoluta de esas cuentas, en una intervención en la que respondió a una interpelación de la oposición sobre los tiempos de acceso a la sanidad pública gallega.
La partida sanitaria concentra, de hecho, el mayor peso dentro del conjunto de los presupuestos autonómicos para el próximo ejercicio, que ascienden en total a 15.158 millones de euros, un 6,4% más que en 2026. La inversión en Sanidade queda muy por delante de la segunda consellería con mayor dotación, Educación, que contará con 3.314,9 millones, y de Política Social, con 1.535 millones. El propio conselleiro explicó que ese incremento permitirá reforzar, entre otras partidas, los programas de cribado de cáncer, con una subida del 24% hasta los 60 millones de euros, así como continuar con las obras de ampliación del complejo hospitalario y con la inversión en el futuro Centro de Protonterapia, cifrada en 8,9 millones.
Gómez Caamaño vinculó el esfuerzo presupuestario al impacto que tuvieron en la actividad asistencial las huelgas médicas convocadas durante el primer semestre del año contra la reforma del Estatuto Marco impulsada por el Gobierno central, que continúa su tramitación parlamentaria y que los médicos de toda España rechazan de forma mayoritaria. Según detalló, los 25 días laborables de paros provocaron la suspensión de cerca de 215.000 actos asistenciales en Galicia, lo que rompió una evolución que, hasta ese momento, venía siendo positiva: antes del inicio de las huelgas, a 30 de noviembre del año anterior, el Servizo Galego de Saúde había realizado 4.263 intervenciones más que doce meses antes y la demora quirúrgica media era 1,1 días inferior.
Ante la sucesión de paros, el departamento que dirige Gómez Caamaño optó por preservar la atención de mayor necesidad clínica. Así, en el primer semestre de este año el Sergas realizó 18.096 intervenciones urgentes, más de 1.500 adicionales respecto al año anterior, y mantuvo la demora media de las operaciones de prioridad 1 en 22,2 días, por debajo de la referencia de 30 días que marca el propio sistema. Las vías rápidas por sospecha de cáncer, por su parte, atendieron a 14.570 pacientes, casi un 8% más que en el ejercicio previo, con una espera media de 6,6 días.
Para sostener esos resultados pese a la reducción de actividad programada, el Sergas reorganizó agendas, reprogramó la atención cancelada compatibilizándola con los nuevos procesos según su prioridad clínica, reforzó los servicios con mayor demora y trabajó para incrementar la capacidad quirúrgica en jornada de tarde. El conselleiro insistió en que su departamento defiende el diálogo con las comunidades autónomas, responsables de la gestión diaria de la asistencia sanitaria, frente a lo que calificó como una imposición unilateral del Gobierno central en la reforma del Estatuto Marco. Reiteró, además, su disposición a mejorar el modelo de información sobre listas de espera siempre que cuente con el consenso necesario, y cerró su intervención subrayando que el incremento presupuestario para 2027 servirá también para avanzar en la reforma de la atención primaria y en el desarrollo del nuevo Plan de Salud Mental.