El área sanitaria de Lugo, A Mariña y Monforte de Lemos registró en el primer semestre de 2026 sus peores tiempos de espera desde que el Sergas empezó a publicar estos datos en 2014, con la única excepción del ejercicio 2020, marcado por la pandemia. Los pacientes lucenses esperaron de media 73 días para pasar por quirófano y 111 días para ser atendidos por primera vez por un especialista, según los datos presentados el pasado 30 de septiembre por el gerente del área, Ramón Ares, veinte días más de demora quirúrgica que en el mismo periodo de 2025.
A pesar del repunte, la demora para operarse en Lugo sigue siendo la segunda más baja de Galicia, solo por detrás de Ourense, que cerró el semestre con 69 días de media. Le siguen Pontevedra, con 90 días, A Coruña, con 91, y Santiago, que encabeza la lista con 116 días de espera quirúrgica. La media gallega del semestre se situó en torno a los 90 días, en línea con los 89,5 días que el conjunto del Sergas reconoció para el mismo periodo, una demora que afecta ya a 57.680 personas en toda la comunidad, un 17,2% más que un año antes, con 504 pacientes esperando más de doce meses frente a los 12 casos que había en esa situación en junio de 2025.
La fotografía cambia por completo en las consultas externas, donde Lugo es la única área gallega con una espera de tres cifras: 111 días de media, frente a los 70 días del conjunto de Galicia, los 56 de A Coruña o los 52 de Ourense. El desglose interno del área muestra además fuertes diferencias entre sus hospitales: 101 días en el Hospital Lucus Augusti, 116 en A Mariña y 139 en Monforte de Lemos. Oftalmología es, con diferencia, la especialidad más afectada: 176 días de demora media, más de 9.700 pacientes en lista y 753 personas que llevan ya más de un año esperando ser vistas por primera vez.
El gerente del área atribuyó el deterioro a la ampliación de la huelga médica convocada en protesta por la reforma del Estatuto Marco, que pasó a afectar a una semana completa cada mes, y a la suspensión de las horas extraordinarias (peonadas) que tradicionalmente se empleaban para reforzar la actividad quirúrgica y de consultas. En conjunto, el área realizó 11.648 intervenciones entre enero y junio, casi 3.000 menos que en el mismo semestre de 2025, un descenso concentrado sobre todo en la cirugía menor ambulatoria, mientras que la actividad urgente apenas varió. Las primeras consultas bajaron en cerca de 5.000 respecto al año anterior. El caso más crítico es el del hospital de Monforte, que ha pasado de contar con cuatro oftalmólogos a solo dos, lo que ha disparado la demora para esa especialidad hasta los 239 días, con uno de cada cuatro pacientes de la lista esperando ya más de un año.