La unidad de ictus del CHUO roza los 520 ingresos en su primer año, con las trombectomías aún derivadas a Vigo

La unidad de ictus del Complexo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO) está a punto de cerrar su primer año de funcionamiento con 519 ingresos, una cifra que no ha dejado de crecer desde su puesta en marcha en 2025. El hospital, referencia sanitaria de toda la provincia, atiende además pacientes con ictus directamente en planta de hospitalización al margen de la unidad especializada, por lo que el volumen total de personas tratadas por esta patología en el centro es superior al recuento propio de la unidad.

El incremento de la actividad responde en buena medida a la demografía de la provincia. La incidencia del ictus en el área sanitaria de Ourense se sitúa ligeramente por encima de la media española, una circunstancia asociada al envejecimiento de la población y al consiguiente aumento de factores de riesgo como la hipertensión o la fibrilación auricular, cuya presencia crece con la edad. La decisión de ingresar a cada paciente en la unidad especializada o directamente en planta depende de criterios clínicos, del tiempo transcurrido desde el episodio y del tratamiento concreto que requiera cada caso.

Los resultados clínicos de la unidad acompañan al crecimiento de la actividad. Durante sus primeros seis meses de funcionamiento, más de la mitad de los pacientes evaluados al recibir el alta conservaba su autonomía para las actividades habituales de la vida diaria, y el 50,7% no presentaba síntomas o estos eran mínimos. Son indicadores especialmente relevantes en una provincia con una población notablemente envejecida, donde la capacidad de recuperar la autonomía tras un ictus tiene un peso directo en la calidad de vida de las personas mayores y en la demanda posterior de recursos sociosanitarios.

El reto pendiente para el área sanitaria de Ourense sigue siendo la trombectomía, la intervención que permite retirar el coágulo que obstruye una arteria cerebral de gran calibre en los casos más graves. Esta técnica continúa derivándose al Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, el centro de referencia para toda Galicia, lo que obliga a trasladar a pacientes llegados de toda la provincia ourensana, algunos desde comarcas del oriente de Ourense situadas a notable distancia del área metropolitana viguesa. No hay, por el momento, una fecha prevista para su implantación en el propio CHUO.

El ictus continúa siendo una de las patologías de mayor impacto sanitario en España: se calcula que una de cada cuatro personas sufrirá un episodio a lo largo de su vida, con más del 30% de quienes sobreviven arrastrando algún tipo de secuela, y se producen en el conjunto del país decenas de miles de nuevos casos cada año. La rapidez en la atención desde que se activa el protocolo de código ictus resulta determinante tanto para la supervivencia como para el grado de recuperación posterior, lo que explica el peso creciente que los hospitales gallegos, también el CHUO, están dando a sus unidades especializadas.

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