El Servizo Galego de Saúde cerró los meses de verano con cerca de 800.000 urgencias atendidas entre atención hospitalaria y primaria, una cifra que la gerencia del Sergas defendió este miércoles ante la Comisión 5ª de Sanidade del Parlamento de Galicia como prueba del funcionamiento de su plan sanitario estival.
Según los datos aportados, el sistema sanitario público gallego respondió a más de 309.000 atenciones en urgencias hospitalarias entre junio y agosto, unas 7.000 más que en el mismo periodo del año pasado. La media diaria se situó por encima de los 3.300 pacientes en los 14 hospitales públicos de la red, frente a los aproximadamente 3.200 del verano de 2025.
Los tres grandes complejos hospitalarios registraron subidas moderadas: el CHUAC de A Coruña pasó de 54.920 a 56.914 urgencias atendidas; el CHUS de Santiago, de 42.011 a 43.037; y el Álvaro Cunqueiro de Vigo, de 55.414 a 57.858.
En atención primaria, los puntos de atención continuada (PAC) asumieron 482.153 atenciones este verano, frente a las 450.848 del año anterior. La gerencia sanitaria destinó más de 10 millones de euros durante el periodo estival a contrataciones de refuerzo y sustituciones, entre ellas la incorporación de 96 nuevos médicos de familia recién formados como especialistas MIR.
Sobre la disponibilidad de camas, se insistió en que todos los hospitales públicos mantuvieron el 100% operativo en caso de necesitarse, con una planificación que dejó un margen de seguridad de 20 puntos por encima de lo realmente utilizado el verano anterior: se previó mantener operativo el 90,6% del total de camas, cuando en 2025 solo hicieron falta el 71,26%.
La comparecencia también sirvió para señalar que el principal factor que actualmente condiciona la gestión sanitaria en toda España es la huelga médica convocada contra el Estatuto Marco impulsado por el Gobierno central, que junto al déficit de determinados especialistas ha motivado la suspensión de cerca de 280.000 actos médicos en Galicia desde el pasado diciembre.