La actividad gripal en Galicia se mantiene en nivel basal, pero con una tendencia claramente al alza: en la semana que finalizó el 18 de octubre las consultas de atención primaria por gripe aumentaron un 10,2% respecto a la semana anterior, hasta situarse en 13,2 consultas por cada 100.000 habitantes, según el informe semanal de la Dirección General de Salud Pública de la Consellería de Sanidade sobre infecciones respiratorias agudas. El dato convive con una paradoja: en ese mismo periodo, la dispensación de antigripales en las farmacias gallegas cayó un 19% y la realización de pruebas de antígenos se redujo un 21,9%, según los datos recabados por la red centinela de oficinas de farmacia que la Xunta utiliza para anticipar la evolución de los virus respiratorios en la comunidad.
El repunte de consultas no se distribuye por igual entre los grupos de edad: el aumento se concentró en las franjas de 5 a 19 años, de 20 a 59 y de 60 a 79 años, y son precisamente los más jóvenes, de 5 a 19 años, quienes ahora registran la tasa más alta de todo el sistema. Por áreas sanitarias, Lugo fue la que acumuló la mayor tasa de consultas en atención primaria. En paralelo, el número de ingresos hospitalarios por gripe notificados hasta esa misma semana asciende a 89 personas, todas ellas con virus de tipo A, con una tasa de 1,3 ingresos por 100.000 habitantes, ligeramente superior a la semana previa. El grupo de más de 80 años es el que presenta la tasa de ingresos más elevada, con 9,4 por 100.000 habitantes, mientras que el área sanitaria de Lugo, A Mariña e Monforte de Lemos encabeza la tabla territorial con 8 ingresos por 100.000 habitantes.
El panorama es distinto en el caso de la covid-19, cuya presión asistencial retrocede en la misma semana: la tasa de consultas bajó un 22,4%, hasta los 21,5 casos por 100.000 habitantes, un descenso que se observó en todos los grupos de edad salvo en el área sanitaria de Pontevedra e O Salnés, la única en la que la tasa no llegó a bajar. Quienes más acuden a consulta por covid siguen siendo los mayores de 80 años, con 38,7 casos por 100.000 habitantes, y el área con mayor tasa global es la de Ourense, con 30,1. Los ingresos por covid también descendieron, de 5,9 a 5,4 por 100.000 habitantes, con la tasa más alta de nuevo entre los mayores de 80 años (31 por 100.000); solo subieron los ingresos en las áreas de A Coruña e Cee, Lugo-A Mariña-Monforte y Pontevedra e O Salnés, siendo Lugo y Ourense las que presentan las tasas más elevadas, con 7,7 y 7,5 respectivamente. La positividad de las pruebas de covid se situó en el 17,6%, por debajo del 20,3% registrado la semana anterior.
La vigilancia epidemiológica coincide con el avance del calendario de vacunación gallego contra la gripe y la covid-19, que arrancó el 28 de septiembre en las residencias de mayores y en los centros de discapacidad, se extendió el 13 de octubre a la población infantil en los centros de salud y en los 75 colegios integrados en el programa piloto, alcanzó también entonces al personal sanitario, y ha seguido avanzando hasta llegar a las personas de 70 años o más y al personal de los servicios de emergencias sanitarias.
Los sistemas de vigilancia de infecciones respiratorias de las distintas comunidades autónomas, coordinados a nivel estatal, comparten esta misma metodología de seguimiento semanal por tasas de consulta, ingreso y positividad, que permite anticipar picos asistenciales antes de que se traduzcan en saturación hospitalaria. La pasada temporada de gripe dejó en España cifras que sitúan en perspectiva la importancia de este seguimiento: más de 33.000 hospitalizaciones y en torno a 1.800 fallecimientos asociados a la enfermedad entre octubre y mayo, según los sistemas de vigilancia nacionales, un recordatorio de por qué la evolución semana a semana de estos indicadores sigue mereciendo atención incluso cuando, como ahora en Galicia, la intensidad general se mantiene todavía en nivel basal.