Los presupuestos de la Xunta para 2027 reservarán un millón de euros en ayudas a los ayuntamientos gallegos para que instalen desfibriladores externos semiautomáticos en espacios públicos, un paso con el que el Gobierno autonómico quiere avanzar hacia lo que ha denominado una Galicia cardioprotegida. El anuncio lo hizo el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, durante la presentación del proyecto Ribadeo cardioprotegido, en el parque de la calle San Francisco de esa localidad, en un acto en el que estuvo acompañado por el director de la Fundación Pública Urxencias Sanitarias de Galicia-061, Román Gómez. El conselleiro situó a Ribadeo como el primer ayuntamiento gallego en estrenar este nuevo modelo de protección sanitaria, a la espera de que la Xunta convoque el año próximo una orden de ayudas abierta a todos los concellos interesados.
En el caso concreto de Ribadeo, el proyecto se traduce en dos desfibriladores externos semiautomáticos instalados en la calle San Francisco y en la calle Rosalía de Castro, accesibles para cualquier persona ante una emergencia cardíaca y conectados las 24 horas con el servicio de urgencias 061 mediante geolocalización. La iniciativa ha contado con la colaboración del Ayuntamiento de Ribadeo, la empresa Alma Industries y la Fundación Española del Corazón. Como complemento a la instalación de los equipos, está previsto que personal del Hospital da Mariña imparta acciones formativas dirigidas a la ciudadanía en general, asociaciones, entidades deportivas, centros educativos y otros colectivos locales, de forma que quien se encuentre junto a uno de los dispositivos sepa cómo utilizarlo en caso necesario.
Gómez Caamaño subrayó que la futura orden de ayudas estará abierta por igual a ciudades, villas y al ámbito rural, trasladando a los propios ayuntamientos —a quienes atribuyó un mejor conocimiento de las necesidades de sus vecinos— la decisión de en qué puntos instalar los aparatos. La medida se suma a otras dos herramientas ya en marcha: el programa RCP na Aula, con el que el 061 ha formado en reanimación cardiopulmonar a más de 105.000 escolares gallegos, y la aplicación móvil Sergas Móbil, que permite localizar en un mapa los más de 3.800 desfibriladores ya registrados en Galicia, tanto en instalaciones públicas como en edificios privados que cuentan con este equipamiento.
Durante el mismo acto, el conselleiro aprovechó para avanzar que el Servizo Galego de Saúde está ultimando los trámites para licitar próximamente el proyecto constructivo de un nuevo centro de salud en Ribadeo, que ampliará los espacios asistenciales y sumará servicios. El centro contará, según el detalle avanzado por Sanidade, con seis consultas de medicina de familia, otras seis de enfermería, una sala de toma de muestras, una consulta de farmacia, dos salas de técnicas para ecografías, espirometrías y cirugía menor, despacho de trabajo social y sala de juntas, además de consultas específicas de pediatría, enfermería pediátrica, matrona, programa de la mujer, educación sanitaria, odontología, higienista, fisioterapia y un área de radiología. La atención urgente también se reforzará, con una sala de observación, un box de críticos, dos consultas de medicina general, una de enfermería y espacio reservado para el 061 dentro del futuro punto de atención continuada.
La apuesta gallega por multiplicar los espacios cardioprotegidos se enmarca en una tendencia que ya ha prendido en ayuntamientos de distintas comunidades autónomas españolas en los últimos años, impulsada en buena medida por sociedades médicas como la propia Fundación Española del Corazón, que recomiendan ampliar la presencia de desfibriladores fuera de los centros sanitarios como una de las medidas más eficaces para mejorar la supervivencia ante una parada cardiorrespiratoria extrahospitalaria, en la que cada minuto sin intervención reduce de forma notable las probabilidades de recuperación.