La Xunta ha sacado a licitación por 2.224.508 euros el suministro de sistemas de monitorización cardíaca implantable (conocidos como holter subcutáneos) y de monitorización externa prolongada tipo parche con destino a las siete áreas sanitarias del Servizo Galego de Saúde. El contrato tendrá una duración inicial de 24 meses y, si se ejecutan las prórrogas previstas por otros tres años más, su valor estimado asciende a 5.425.920 euros. Las empresas interesadas disponen hasta el 26 de octubre para presentar sus ofertas.
Se trata de la primera compra centralizada de este tipo de material en Galicia, destinado a los servicios de cardiología intervencionista y electrofisiología de los hospitales gallegos. Según los cálculos de la Consellería de Sanidade, agrupar la adquisición para todo el sistema sanitario público permitirá un ahorro de en torno a 170.000 euros anuales durante los cinco años de contrato, además de garantizar que todas las áreas sanitarias dispongan del mismo acceso a esta tecnología con independencia de su tamaño o de su capacidad de compra individual.
El contrato prevé la adquisición de 1.157 unidades al año, de las que 523 corresponderán a dispositivos implantables (holter subcutáneo) y 634 a sistemas externos tipo parche. Ambas tecnologías son complementarias: el holter implantable permite una monitorización continua durante largos periodos, especialmente útil cuando hay que relacionar síntomas poco frecuentes con posibles arritmias, mientras que el sistema tipo parche cubre periodos intermedios —de aproximadamente 15 días a un mes— en condiciones de vida diaria del paciente, superando las limitaciones del holter tradicional de 24 horas.
La monitorización electrocardiográfica prolongada es una herramienta especialmente relevante en el seguimiento de pacientes que han sufrido un ictus de origen no filiado, conocido como ictus criptogénico, en los que la evidencia científica recomienda entre dos y cuatro semanas de registro del ritmo cardíaco para detectar posibles episodios de fibrilación auricular subclínica y así poder ajustar el tratamiento preventivo. El ictus tiene en Galicia un impacto especialmente alto: es la primera causa de muerte entre las mujeres y la segunda entre los hombres, además de la principal causa de discapacidad permanente en la edad adulta, según los propios datos manejados por la Consellería de Sanidade para justificar esta licitación.
La coexistencia de ambas tecnologías en un mismo contrato responde, según explica la Xunta, a la necesidad de cubrir todo el espectro de necesidades diagnósticas: desde el seguimiento de varias semanas hasta el registro continuo de larga duración, reduciendo así exploraciones repetidas o no concluyentes derivadas de monitorizaciones de corta duración insuficientes y permitiendo evaluar al paciente en condiciones reales de vida diaria.