El Consello da Xunta ha autorizado una inversión de algo más de 15 millones de euros para la contratación, mediante acuerdo marco, del suministro de prótesis de cadera primaria y de sus componentes asociados con destino a los hospitales del Sergas. El expediente, estructurado en seis lotes, incluye la compra de distintos sistemas protésicos junto con diversos tipos de elementos e instrumental asociado necesario para su implantación.
Entre las condiciones del contrato, las empresas que resulten adjudicatarias deberán poner a disposición de los hospitales gallegos un total de 55 motores quirúrgicos, además de todo el instrumental específico necesario para garantizar la correcta implantación de las prótesis en cada intervención. El acuerdo marco tendrá una duración inicial de dos años, ampliable a otros dos adicionales; de agotarse esa prórroga, el valor total del contrato podría superar los 30 millones de euros.
El Gobierno gallego ha defendido que esta licitación se articula mediante el modelo de compra centralizada, un sistema que en los últimos meses se ha extendido a otros ámbitos del suministro sanitario del Sergas, como los broncoscopios o las pruebas diagnósticas, con el objetivo declarado de homogeneizar las condiciones de suministro entre los distintos hospitales y ganar en eficiencia frente a las adjudicaciones dispersas por centro o por área sanitaria.
Según los cálculos de la Xunta, este modelo permitirá un ahorro superior a los 760.000 euros anuales, gracias a una reducción del 10 % en el precio medio de las prótesis respecto a los contratos actualmente vigentes. La cirugía de reemplazo de cadera es una de las intervenciones más frecuentes en los servicios de traumatología de los hospitales públicos gallegos, especialmente entre la población de mayor edad, por lo que el volumen de material protésico que consume el sistema público de salud es considerable a lo largo de todo el año.
La compra centralizada de material protésico y de instrumental quirúrgico se enmarca en la estrategia del Sergas de racionalizar el gasto en suministros clínicos sin reducir la disponibilidad de material en los hospitales, en un contexto en el que la presión asistencial sobre los servicios de traumatología y cirugía ortopédica sigue siendo elevada en toda Galicia.