El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, se reunió con representantes de los colegios de médicos de las cuatro provincias gallegas en el edificio administrativo de San Lázaro, en Santiago de Compostela, para trasladarles el estado de despliegue del Plan de reforma de la atención primaria y comunitaria de Galicia 2026-2030, dotado con más de 320 millones de euros. Al encuentro asistieron también miembros del equipo directivo de la Consellería de Sanidad, y el conselleiro agradeció explícitamente las aportaciones realizadas por los colegios médicos, que junto con sociedades científicas y representantes de los trabajadores participaron en el diseño del plan.
Dentro del conjunto de la reforma, que contempla 644 nuevas plazas en distintas categorías profesionales, Sanidade confirmó que 165 de ellas corresponderán específicamente a nuevas plazas estructurales de médicos de familia en centros de salud y puntos de atención primaria. El objetivo declarado, según Gómez Caamaño, es reforzar la capacidad resolutiva de la medicina de familia dejando más tiempo para los pacientes y menos para la burocracia, en un contexto marcado por el envejecimiento de la población, el aumento de las enfermedades crónicas y la pluripatología, y el déficit estructural de médicos de atención primaria que afecta a todo el Sistema Nacional de Salud.
Uno de los ejes centrales del plan es el nuevo modelo de organización de agendas, que ya se había empezado a probar en los centros de salud de Cambre y de Fontenla-Maristany, en Ferrol. Según detalló el conselleiro, esta misma semana se ha sumado al piloto el centro de Poio, el de Allariz y el de Fingoi, en Lugo, hasta completar los catorce centros de salud -dos por cada área sanitaria- donde se testará el nuevo modelo antes de valorar su generalización. El sistema fija un máximo de 30 actos diarios para medicina de familia y de 25 para pediatría, combinando las consultas a demanda con una parte de actividad programada -seguimiento de pacientes crónicos, ecografías o cirugía menor- y con criterios explícitos para ordenar y hacer trazable la sobredemanda.
Para aliviar la carga administrativa de los equipos, la Consellería de Sanidad recordó que ya antes del verano puso en marcha la Unidad técnica de apoyo a la atención primaria, en la que 50 profesionales asumen labores administrativas no clínicas en los centros de salud más sobrecargados. Además, Gómez Caamaño avanzó que la Consellería prevé modificar el decreto que regula las retribuciones de los profesionales para que, junto al número de pacientes asignados a cada facultativo, se tengan también en cuenta factores como la complejidad de las personas atendidas o las condiciones de aislamiento y soledad en el ejercicio de la profesión, especialmente relevantes en el medio rural gallego.
El plan incluye también una fuerte inversión en infraestructuras y equipamiento: 220 millones de euros para la renovación de los centros de salud, 7,4 millones para equipamiento y 50 millones para la incorporación de tecnología avanzada. La reforma, aprobada semanas atrás por el Consello da Xunta, ha sido presentada por el propio conselleiro como una transformación de calado que necesitará tiempo para demostrar su eficacia real sobre las listas de espera de atención primaria y la carga asistencial de los equipos, algo que la propia Consellería reconoce que solo podrá valorarse con el despliegue completo del piloto en las siete áreas sanitarias.