El Hospital Meixoeiro de Vigo ya cuenta con una nueva unidad de resonancia magnética móvil, el equipo más avanzado de este tipo disponible en la sanidad pública española, según destacó el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, durante la visita en la que estuvo acompañado por la delegada territorial de la Xunta en Vigo, Ana Ortiz, el gerente del área sanitaria, Javier Puente, y la gerente de la empresa pública Galaria, Rocío Mosquera. La inversión de la Xunta en esta unidad asciende a 1.724.044 euros.
El nuevo equipo incorpora inteligencia artificial aplicada al posicionamiento del paciente y a la reconstrucción de las imágenes, lo que permite reducir el ruido de la prueba y agilizar el diagnóstico, especialmente en personas con dolor, temblores o dificultades para colaborar durante la exploración. Entre sus mejoras de confort destaca una apertura del túnel de 70 centímetros, frente a los 60 habituales en los modelos convencionales, y un tubo de menor longitud, lo que hace la prueba más llevadera. El imán de alto campo, de entre 1,5 y 3 teslas, permite obtener una nitidez de imagen equivalente a la de las resonancias fijas instaladas en los hospitales, reduciendo además en más de un 30% el consumo de helio respecto a generaciones anteriores del equipo.
La unidad contará con una plantilla propia de tres técnicos especialistas, tres enfermeros, dos facultativos especialistas en radiodiagnóstico y un auxiliar administrativo, cuya formación arranca este mes de septiembre y se prolongará durante dos semanas, una primera de carácter teórico sobre el manejo del equipo y una segunda ya con pacientes, para validar la calidad de los resultados y el confort de las pruebas antes de su plena entrada en funcionamiento.
Galicia es la única comunidad autónoma española que dispone de un sistema público y estructurado de unidades móviles de resonancia magnética, un programa gestionado por Galaria que arrancó en 2006 con la primera unidad, con base entonces en el Hospital de Barbanza, y que ha ido sumando equipos hasta las cuatro unidades con las que cuenta actualmente el Servizo Galego de Saúde. Desde su puesta en marcha, el programa ha realizado más de 231.000 estudios y ha beneficiado a más de 364.000 pacientes, evitando cerca de 40 millones de kilómetros en desplazamientos y unas 5.933 toneladas de emisiones de CO2, al acercar la prueba diagnóstica a los hospitales comarcales en lugar de obligar al paciente a desplazarse. Cada unidad realiza en torno a 7.600 resonancias anuales, una cifra a la que esta nueva incorporación sumará hasta 8.000 pruebas adicionales al año.
Durante la visita, el conselleiro reconoció que el sistema sanitario público gallego todavía no ha recuperado por completo el ritmo asistencial previo a las huelgas médicas que en los últimos meses obligaron a aplazar centenares de miles de procedimientos en toda la comunidad, y situó la incorporación de este nuevo equipo dentro del esfuerzo por acelerar la reducción de las listas de espera de pruebas diagnósticas. Gómez Caamaño puso en valor además el trabajo coordinado de las siete áreas sanitarias gallegas a la hora de planificar las rutas de las distintas unidades móviles, adaptando el servicio a la demanda asistencial de cada hospital comarcal.