El nuevo centro de salud del barrio del Sagrado Corazón, en Lugo, ha dado esta semana el paso que llevaba años bloqueado: el Concello ha formalizado la ocupación de los terrenos de la antigua parcela escolar donde se levantará el futuro edificio sanitario, un trámite que la Xunta considera decisivo para desatascar un proyecto que se remonta a los acuerdos alcanzados entre la administración autonómica y el ayuntamiento lucense. El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, se desplazó a la ciudad para constatar el avance junto a la alcaldesa, Elena Candia, y el delegado territorial de la Xunta en la provincia, Alfonso Villares.
El futuro centro de salud contará con una inversión cercana a los cinco millones de euros y ocupará una superficie sanitaria de 1.600 metros cuadrados dentro de la parcela del antiguo colegio, de la que Lugo recuperó la titularidad tras adquirirla a Abanca. El edificio, que sustituirá a las actuales instalaciones, dispondrá de siete consultas de medicina familiar y comunitaria, otras tantas de enfermería, un área específica de pediatría, una sala para toma de muestras y varios espacios reservados a la docencia, con capacidad para atender a cerca de 10.000 vecinos y vecinas del entorno.
Con la ocupación de los terrenos ya formalizada, la hoja de ruta que maneja la Consellería pasa ahora por la inscripción registral del suelo, la firma de un convenio de colaboración entre ambas administraciones y la cesión definitiva al Servizo Galego de Saúde. Una vez completados estos trámites, la Xunta prevé licitar la redacción del proyecto constructivo en torno a la próxima primavera, como paso previo a sacar a concurso las propias obras. El anteproyecto contempla el derribo de las antiguas instalaciones educativas, aunque se conservará el salón de actos del centro a petición expresa del Concello, y la pista deportiva existente podrá abrirse de forma inmediata al uso vecinal mientras avanzan el resto de trámites.
El proyecto llevaba años condicionado a que el ayuntamiento resolviera la disponibilidad del suelo, una circunstancia que había ido retrasando sucesivamente el calendario previsto. El actual centro de salud del Sagrado Corazón funciona desde hace décadas en los bajos de un edificio de viviendas, con limitaciones de accesibilidad y espacios reducidos que la propia Xunta reconoce como una de las razones que hacen urgente disponer de un inmueble propio y adaptado a las necesidades asistenciales actuales del barrio.
Gómez Caamaño agradeció la disposición del Concello para desbloquear en los últimos meses un obstáculo que, según reconoció, llevaba años frenando un equipamiento que considera necesario para la ciudad, y trasladó el compromiso de la Consellería de agilizar al máximo los trámites administrativos pendientes para que el nuevo centro pueda empezar a construirse cuanto antes.