Galicia cuenta ya con más de 16.000 personas inscritas en el Registro Español de Donantes de Médula Ósea (REDMO), después de que la comunidad incorporase 772 nuevos donantes a lo largo de 2025, según los datos de la Axencia de Doazón de Órganos e Sangue (ADOS). A cierre del pasado año la cifra se situaba en 15.979 inscritos, y los registros actualizados hasta junio de 2026 confirman que ya se ha superado la barrera de los 16.000 gallegos disponibles para una eventual donación de progenitores hematopoyéticos.
Ese crecimiento del registro ha ido de la mano de un aumento notable de los trasplantes que dependen de él. El Sergas realizó 95 trasplantes de médula ósea en los seis primeros meses de 2026, lo que equivale a una tasa de 86,7 intervenciones de este tipo por cada millón de habitantes, una de las más altas del sistema sanitario español. El año pasado los hospitales gallegos completaron un total de 235 trasplantes de progenitores hematopoyéticos: 156 fueron autólogos, es decir, realizados con células extraídas del propio paciente; 34 procedieron de donantes emparentados; y 45 se hicieron con células de donantes voluntarios sin ningún vínculo familiar con el receptor, localizados a través de los registros nacionales e internacionales.
Es precisamente esta última cifra la que revela el salto más relevante del último año: los 45 trasplantes alogénicos no emparentados realizados en 2025 suponen un incremento del 55% respecto a los 29 que se llevaron a cabo en 2024. Este tipo de trasplante es el que se activa cuando el paciente no dispone de un familiar directo compatible y resulta imprescindible recurrir a la red de donantes voluntarios inscritos, lo que convierte cada nueva incorporación al registro en una posibilidad real de encontrar una compatibilidad que, de otro modo, no existiría.
El fenómeno no es exclusivamente gallego: a nivel estatal, el REDMO sumó 24.829 nuevos donantes durante 2025 y cerró el ejercicio con 520.850 personas inscritas en toda España, mientras los hospitales del país realizaron 3.619 trasplantes de progenitores hematopoyéticos, 1.982 de ellos autólogos y 1.637 alogénicos. La tendencia al alza de los últimos cursos ha llevado a las autoridades sanitarias a insistir en la necesidad de seguir ampliando la base de donantes, especialmente entre los tramos de edad más jóvenes, que son los que ofrecen mejores resultados clínicos en los trasplantes.
Para incorporarse al registro es necesario tener entre 18 y 40 años, gozar de buena salud general y no padecer enfermedades cardíacas, hepáticas, autoinmunes, infectocontagiosas o tumorales que puedan poner en riesgo al propio donante o al futuro receptor, aunque ADOS señala que cada caso se valora de forma individual y existen excepciones. La inscripción convierte a la persona en donante potencial, pero la donación solo se hace efectiva si más adelante resulta compatible con algún paciente que necesite un trasplante; cuando eso ocurre, la extracción de las células madre se realiza habitualmente mediante aféresis a partir de sangre periférica, un procedimiento ambulatorio, y solo en casos concretos mediante punción directa de la médula ósea.