Las asociaciones de Alzheimer en Galicia calculan que 70.500 personas conviven con la enfermedad y piden más apoyo a las familias cuidadoras

Con motivo del Día Mundial del Alzheimer, que se conmemora hoy, 21 de septiembre, las asociaciones gallegas que trabajan con enfermos de alzhéimer y sus familias han puesto sobre la mesa una radiografía de la enfermedad en la comunidad: alrededor de 70.500 personas conviven actualmente en Galicia con esta patología u otro tipo de demencia, según las estimaciones de la Federación Alzhéimer Galicia (Fagal). La prevalencia se dispara con la edad: afecta al 12,5% de los mayores de 65 años y llega al 31,2% entre quienes superan los 85, con una incidencia claramente mayor entre las mujeres —unas 38.400 afectadas, frente a 26.100 hombres—.

La Asociación de Familiares de Enfermos de Alzhéimer y otras Demencias de Galicia (Afaga) ha puesto el foco en un aspecto menos visible de la enfermedad: el papel que asumen las familias en el día a día del cuidado. En Galicia hay más de 96.000 personas reconocidas en situación de dependencia, y el 46% recibe atención exclusivamente de sus familiares, sin apoyo profesional adicional. Esa carga crece a medida que avanza el deterioro cognitivo, y puede llegar a abarcar desde acompañar a consultas médicas hasta asumir por completo la alimentación, el aseo o los desplazamientos de la persona afectada.

El terapeuta ocupacional y gerontólogo clínico de Afaga, Jesús María Andrea Reyes, ha advertido de un efecto que, según explica la entidad, suele pasar desapercibido para las familias: el miedo a que la persona con alzhéimer se desoriente o no sepa pedir ayuda lleva con frecuencia a restringir sus salidas al exterior, una respuesta protectora que en realidad «acelera el deterioro» al privar al paciente de estímulos y rutinas. Afaga defiende, en cambio, mantener en la medida de lo posible las ocupaciones y actividades significativas de cada persona, introduciendo las adaptaciones necesarias para que puedan seguir realizándolas con garantías, en lugar de suprimirlas por precaución.

En ese equilibrio entre seguridad y autonomía, la entidad sitúa a la tecnología como una herramienta de apoyo y no como un sustituto de las capacidades que el paciente todavía conserva: recursos como la teleasistencia, la geolocalización o los sistemas de detección de caídas pueden facilitar que una persona con deterioro cognitivo leve o moderado mantenga parte de su independencia durante más tiempo, sin necesidad de una supervisión constante por parte de la familia.

La Xunta, por su parte, sostiene una red de diez centros de día públicos dedicados específicamente a la atención de personas con alzhéimer y otras demencias, repartidos por las distintas áreas sanitarias gallegas y atendidos por profesionales especializados en esta enfermedad. Representantes autonómicos participaron este fin de semana en varios actos conmemorativos del Día Mundial del Alzheimer organizados en distintos puntos de Galicia por entidades de iniciativa social, en los que se reivindicó tanto la labor de estas asociaciones como la necesidad de seguir reforzando los recursos públicos disponibles para las familias cuidadoras.

Deja un comentario