El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, participó este jueves en Madrid en la presentación del libro Galicia Vive+, una obra coordinada por la doctora Pilar Rodríguez Ledo que analiza desde una perspectiva multidisciplinar los factores que influyen en el envejecimiento saludable de la población, con aportaciones desde la genética, la inmunología, la neurología, la nutrición y la actividad física. Durante su intervención, el responsable de la cartera sanitaria autonómica defendió que Galicia constituye un auténtico «laboratorio natural» para el estudio de la longevidad, dado que la comunidad cuenta en la actualidad con cerca de 1.800 personas centenarias, una cifra que representa alrededor del 12% del total de centenarios de España.
Gómez Caamaño insistió en que las políticas sanitarias no deben limitarse a prolongar la esperanza de vida, sino a garantizar que esos años adicionales se vivan con autonomía y bienestar. «La verdadera longevidad no se mide solo en tiempo, se mide sobre todo en el bienestar», afirmó el conselleiro, quien enmarcó esta reflexión dentro de la estrategia sanitaria gallega orientada a la prevención, que incluye iniciativas como los planes Obesidade Cero y Entrena tu Salud, dirigidos a fomentar hábitos de vida saludables entre la población.
Esta apuesta por situar a Galicia como referencia en el estudio del envejecimiento no es nueva: en junio de este año la Xunta y la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) presentaron el Rexistro Galego de Persoas Centenarias (Regace), el primer sistema autonómico de este tipo en España, derivado de un proyecto estatal más amplio. Regace recopila datos clínicos, epidemiológicos y sociodemográficos de las personas centenarias con el objetivo de identificar los determinantes biológicos, genéticos y ambientales que favorecen una vida más larga y con mejor salud, información que la Consellería prevé incorporar a la Estratexia Galega de Saúde 2030.
Los responsables de este registro han advertido de que el crecimiento de la población más longeva no es un fenómeno menor: en apenas 25 años, el número de centenarios podría multiplicarse por cinco en España, mientras que la población octogenaria se multiplicará por diez de aquí a 2050, según las proyecciones manejadas por los especialistas que participan en esta línea de investigación. Este escenario obliga a las administraciones sanitarias a repensar la planificación de recursos asistenciales, desde la atención primaria hasta los servicios sociosanitarios, para adaptarse a una pirámide poblacional cada vez más envejecida.
El acto de presentación del libro, celebrado en la sede de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia en Madrid, contó también con la participación del presidente del Parlamento de Galicia, Miguel Santalices. En su intervención final, Gómez Caamaño resumió la filosofía que, según defendió, debe guiar la salud pública gallega en las próximas décadas: la prevención mediante una alimentación equilibrada, la actividad física regular, el descanso y el cuidado del bienestar emocional como el «mejor medicamento posible» frente al deterioro asociado a la edad.